Focus On Kids
Procesamiento sensorial - aprendizaje
Por Belén Cortese
Sabías que para desarrollar habilidades académicas como sumar, copiar del
pizarrón,
multiplicar, ¿no
basta solo con enriquecer y hacer foco en la escritura y la lectura? Claro está que para que el
cerebro de un niño pueda diferenciar el 81 del 18 o b-d su corteza cerebral debe procesar el
input
visual… pero para su cerebro esto solo no basta: todas las partes del cerebro que “lidian” con
el
lenguaje deben estar comunicadas y bien integradas con todas las otras partes del cerebro que
“lidian” con la percepción visual y la memoria.
Escribir o cortar con tijera es aún mas complejo: requiere todo lo anteriormente mencionado MÁS
la
organización sincronizada de los músculos activados, reacciones posturales, poder “sentir”
adecuadamente el lápiz o la tijera dentro de mis manos, mis dedos.
Y acá esta el PERO: nada de lo anterior puede ocurrir de manera funcional si el sentido que
regula
movimientos y gravedad no procesa adecuadamente. Aquí la clave de por qué, por muchos esfuerzos
y
repeticiones del niño, por escribir/leer “bien”(letras bien espaciadas, renglones prolijos,
lectura
fluida y todos los etcéteras que conozcas) NO DAN RESULTADO.
Si tu niño tiene un problema vestibular muchos de los patrones sensoriomotores están
desorganizados
en su cerebro, por tanto, él/ella no tendrá manera de RECORDAR o ESCRIBIR una palabra y, EN
CONSECUENCIA, los problemas de aprendizaje continuarán si no trabajamos en su procesamiento
sensorial.
APRENDIZAJE
Por Belén Cortese
Tu niño tiene problemas de aprendizaje? Conocés la relación que guardan esos desafíos con el
procesamiento sensorial?
Aquí, una breve descripción del rol que juegan nuestros sentidos a la hora de aprender
contenidos
pedagógicos y el por qué ellos se benefician de la terapia de Integración Sensorial.
Partiendo de la base que los sistemas sensoriales y su integración son responsables de tantos
aprendizajes, hablemos primero del sistema vestibular!
Si el sistema vestibular de un niño no procesa adecuadamente, podría comenzar a notar problemas
de
atención, desafíos de aprendizaje, problemas emocionales y trastornos del lenguaje.
Lo que es más importante es que el sistema vestibular (movimiento y control motor) no puede
funcionar por sí solo o de manera separada. Debe, entonces, integrarse con los sistemas visuales
y
auditivos, creando una triada para el aprendizaje, por ejemplo, para comprender la relación
entre
imágenes, sonidos, objetos y personas.
• Habilidades motoras: desarrollo vestibular.
El sistema vestibular del niño es un sistema de movimiento y de control motor que prospera al
involucrar al cuerpo en actividades que crean, a su vez, conexiones neuronales en el cerebro
para
aprender (gatear, chocar, trepar, balancearse, saltar). El desarrollo de las habilidades motoras
del
niño constituye la base del crecimiento y el aprendizaje. Si el cuerpo no está preparado o
desarrollado adecuadamente con las habilidades motoras necesarias para que los lados derecho e
izquierdo del cerebro trabajen juntos, tu niño podría tener dificultades para integrar los otros
sentidos y puede verse afectado el aprendizaje escolar.
Una manera simple de saber si el sistema vestibular no esta “funcionando” bien es observar si
notamos en el niño retrasos en sus habilidades motoras (incluso desde que era bebé: ¿tardó en
sentarse solo?, ¿gateó?, ¿se salteó el gateo?, ¿lo hizo, pero más tarde?, ¿a qué edad comenzó a
caminar? Además, en la actualidad, ¿tiene problemas de equilibrio y coordinación?, ¿tropieza con
los
muebles?, ¿tiene dificultad para caminar o problemas para permanecer quieto en su asiento? Todas
estas son preguntas que nos pueden servir como pistas.
Ahora bien…
¿Sabías que el sistema vestibular, sistema auditivo y sistema visual deben funcionar de manera
conjunta para que podamos aprender?
Sistema visual
La mayoría de las personas no conocen la conexión entre el sistema vestibular del niño
(habilidades
motoras) y su sistema visual, utilizado para leer, escribir y para el desarrollo motor fino. El
sistema vestibular activa los músculos posturales de tu hijo, lo que ayuda a estabilizar los
ojos en
un objetivo específico cuando la cabeza y el cuerpo están en movimiento. Cuando el control
postural
de tu hijo no funciona correctamente, puede tener dificultades con tareas simples como COPIAR
NOTAS
DE LA PIZARRA, ATAR LOS CORDONES DE SUS ZAPATOS Y ATRAPAR Y PATEAR UNA PELOTA. Además, tu hijo
podría tener dificultades para RASTREAR PALABRAS EN UNA PÁGINA MIENTRAS LEE y podría escribir
sus
letras al revés. Debido a que su equilibrio y coordinación están “apagados”, también pueden ver
letras que saltan, se agitan o pueden experimentar visión borrosa.
Procesamiento auditivo
La otra pieza fundamental en el aprendizaje es el procesamiento auditivo. Los sistemas auditivo
y
vestibular de tu hijo, también trabajan juntos como un solo sistema para procesar las
vibraciones en
su entorno. Esos mismos músculos posturales que admite el sistema vestibular le permiten a tu
hijo
procesar sonidos más eficientemente utilizados para el habla, el lenguaje, la comunicación y la
expresión. También contribuye a la sincronización, el ritmo y la secuencia de tu hijo para un
mejor
equilibrio, coordinación, control de los músculos oculares y la percepción visual. Cuando tu
hijo
oye el sonido, activa todos los sistemas sensoriales: mientras gira la cabeza y usa los ojos
para
rastrear de dónde proviene el sonido o la voz.
¿Te resultó útil esta información? Tenés dudas respecto al desarrollo de tu niño y necesitás más
información? Sentite libre de escribirnos y comentarnos tus inquietudes!!! De igual manera, si
llegaste hasta aquí, pero eres maestra o terapeuta, ¡¡esperamos tu feedback!!.
Hiperactividad en nuestros chicos
Por Belén Cortese
Por muchas décadas, papás y maestros se han sentido frustrados por la necesidad
de
movimiento de los niños con TDAH.
ELLOS NECESITAN MOVERSE, PARA MANTENER EL ALERTA. AUNQUE SEA, MOVER SUS MANOS…
algo así como cuando caminamos o garabateamos en una hoja mientras hablamos por teléfono. O
mientras
manipulamos algo entre nuestras manos mientras prestamos atención durante una charla, una clase
o
una conferencia.
Golpeteo de los pies en el piso, hamacarse con la silla, piernas “bailarinas” son simples
ejemplos
que a más de uno le puede resultar familiar porque son comportamientos que reconocen
habitualmente
en sus chicos.
En realidad, son movimientos que para ellos resultan una necesidad a la hora de memorizar
información y hacer ejercicios cognitivamente complejos (aprender, razonar, comprender.
“APREHENDER”).
Los últimos hallazgos muestran que métodos anteriores para ayudar a estos chicos, estaban NO TAN
BIEN GUIADOS.
Las típicas intervenciones orientadas a que el niño disminuya la hiperactividad que solo
conducían a
decirle, de una u otra forma “BASTA DE MOVERTE”, ocasionaba, contrariamente, conductas más
“inapropiadas”.
Con esto, no quiero transmitir un mensaje de “dejemos correr al chico por todo el aula”, pero SI
sería bueno facilitar un ambiente rico en sensaciones (emoticones de sentidos, manos, ojos,
nariz…
etc) (adecuadas y ajustadas) y brindarles estrategias donde él sea capaz de conseguir moverse en
determinados momentos y ayudarlo así a regular su alerta.
Hablemos de Autismo
Por Belén Cortese
Neurodiversidad y ocupación.
Aunque muchos trabajadores con TEA son altamente calificados, a menudo son ignorados o excluidos
del
proceso de contratación desde el principio debido a las demandas sociales del proceso y los
déficits
sociales inherentes al autismo.
Para ellos, la incomodidad social del proceso de solicitud y entrevista puede impedir que
obtengan
un empleo significativo, aunque sí quieran trabajar. La simple idea de la entrevista
y el miedo al rechazo puede disuadir a muchos candidatos calificados a la hora de solicitar
empleo.
Sin embargo, enfocarnos en sus capacidades y habilidades sería lo importante.
Un rasgo común del autismo es el compromiso altamente centrado en torno a intereses específicos.
Cuando se combina con éxito estos intereses con un puesto de trabajo y cuando se les proporciona
un
entorno alentador y de apoyo, las personas con autismo pueden mostrar una gran fiabilidad,
puntualidad, conciencia y compromiso con sus trabajos.
Además, los empleadores refieren una baja importante en la tasa de ausentismo y, debido
a
sus preferencias por mantener hábitos y rutinas que les funcionen, una vez que se establecen en
un
trabajo, permanecerán en el rol por más tiempo que otros empleados.
Para las personas con TEA, acceder a un trabajo calificado, impacta en su autoestima y en su
autonomía, claro, como a todos. Pero también les brinda la oportunidad de insertarse de manera
independiente en círculos sociales, lo cual les abre la puerta a algo tan difícil para ellos y a
su
vez tan ansiado… el sentido de pertenecer.